EL FÚTBOL

 Foto: Mitch Rosen

Foto: Mitch Rosen

El fútbol es un juego de precisión donde también juega la suerte.

Para errar o anotar un gol solo basta con disparar al arco. 

El fútbol es lo más parecido al sexo: hay ajetreo, sudor, tensión, desequilibrio, ansiedad, gritos, aceleramiento y clímax... y claro, no falta el teatro.

El fútbol es como salir con una chica con la que hay mutua atracción: hay trabajo de zona y por los costados, marcación cuerpo a cuerpo, se juega al límite sin caer en el fuera de lugar, se busca siempre la proyección y la jugada sorpresa. La diferencia con el fútbol es que solo al final los jugadores se quitan la camiseta.

El fútbol es una ciencia tan inexacta como injusta. 

El fútbol suele ser el deporte más injusto donde siempre termina ganando el que anota más goles.

 Foto: Sam Vermut

Foto: Sam Vermut

En el fútbol todo argumento es posible una vez concluye una jugada.

El fútbol es el arte de combinar una constante en medio de muchísimas variantes. 

En el fútbol los palos juegan a favor y en contra.

En los himnos nacionales se demuestra que los futbolistas no nacieron para cantantes.

"La puso como con la mano": la prueba de que jugar solo con los pies es difícil.

"El partido termina con el pitazo final": la verdad de Perogrullo del fútbol.

"Hizo la más difícil y se complicó con la más fácil": razón que corrobora que en el fútbol lo importante es no perder la pelota.

En el fútbol no se puede perder la paciencia ni la pelota de vista.

 Foto: Bianca Isofache

Foto: Bianca Isofache

"Si nosotros tenemos la bola ellos no van a poder a anotar": claro, a menos que sea un autogol.

"No pudimos concretar las oportunidades que tuvimos":  la manera en que jugadores y técnicos pretenden eludir su incapacidad. Las oportunidades eran concretas, lo que no pudieron concretar fue el gol.

"Tenemos que seguir trabajando": lo más parecido a "somos unos troncos".

"Por ahí nos faltó ser más precisos en el último toque": sí, pendejos. 

"El resultado es injusto. Solo nos faltó concretar": lo concreto es que no ganaron.

"Fue una desinteligencia": simple y llanamente una cagada.

 Foto: Willian Justen de Vasconcellos

Foto: Willian Justen de Vasconcellos

La celebración de un gol es comparable a un festejo orgiástico entre homosexuales. Vale también para el fútbol femenino.

Las mujeres más sexys en el fútbol son las de los jugadores famosos, las que lanzan insultos desde las tribunas o las que te traen una cerveza mientras miras un partido en la tele. 

El fútbol es un deporte de machos que las mujeres juegan muy bien.

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No hay nada más subjetivo que un penalti o un fuera de lugar cuando de apreciación se trata.

En el fútbol las madres de los jugadores, técnicos y árbitros son las más recordadas.

El gol en el fútbol siempre va a ser el resultado de la magia, un error, mucho sudor o el árbitro.  

En el fútbol un árbitro puede estar al pie de la jugada y al mismo tiempo ver otro partido.

Lo que hace al fútbol impredecible y humano son las decisiones del árbitro. Maldito desgraciado.

 Foto: Jannik Skorna

Foto: Jannik Skorna

En el fútbol se puede ser héroe o villano o las dos cosas en un mismo partido. 

En el fútbol los principales incriminados siempre levantan las manos para decir "yo no hice nada".

Las 18 es el área donde a veces no ocurren penalties.

Las 18 es el área que muchos jugadores confunden con una piscina.

Basta ver una falta atroz, con caída estrepitosa, retorcijón y mueca desgarrada de dolor para afirmar que el jugador de fútbol tiene la capacidad de recuperación más asombrosa del planeta. 

En un partido entre Alemania e Italia el número de faltas sufridas por los alemanes tiende a ser mayor que las recibidas por los italianos, pero si se da el caso contrario, es porque los italianos son buenos actores.

Un buen arquero sabe que la mejor forma de conjurar un ataque es quemando tiempo.

Dicen que un penalti es medio gol. No es así. Un penalti debería ser siempre gol. Cuando la bola es bien colocada hay puntos físicamente imposibles para un arquero. 

 Foto: Vidar Nordli Mathisen

Foto: Vidar Nordli Mathisen

El fútbol es un juego que requiere de inteligencia, visión y decisiones muy rápidas. Por ello, una pausa puede dar muy buenos frutos.

El fútbol es muy parecido al boxeo, más allá de las peleas y que ambos tengan su cuota de sangre. Ambos deportes requieren de mucha técnica, mucho coraje y no permiten descuidos. Una jugada bien hilada equivale a un golpe que el rival puede sentir. Un gol significa besar la lona. Igual si son dos o tres veces. Puede ser una debacle y suena a paliza, pero hay espacio para la sorpresa porque ambos deportes han demostrado que aquel que va abajo en el marcador se puede levantar y propinar un nocaut.  

Lo único escrito en el fútbol son las estadísticas.