Kalos

 

El remoto archipiélago de Kalos es lo más parecido al Paraíso. Su nombre significa “lo bueno, lo bello, lo limpio y lo claro”, o sea, la esencia de lo divino. Sus islas parecen de diversas latitudes y sus formas son tan espléndidas como extrañas. Kalos existió desde “el comienzo de los días” y "cualquiera pensaría que el diseñador del planeta colocó a ese conjunto de islas en medio del océano para que nadie las encontrara".  Otra peculiaridad que contribuye al aislamiento de Kalos es que desaparece como si se tratara de un continente perdido. Algunos dicen que sus islas flotan y que se desplazan, mientras otros aseguran que se esconden para emerger luego tras el paso de un tifón.

Uno de los detalles más llamativos de Kalos es su origen. La cosmología de los kalakos es algo enrevesada, pues destaca la presencia de dos padres celestiales, Vitush y Nagush, como responsables de la creación de las islas y sus habitantes. La leyenda kalaka dice que estos dioses crearon hijos comunes e "hijos directos" y que a estos últimos les encomendaron la tarea de gobernar a los demás.  

Aparte de estos dos dioses, existe un tercero, Godesh, el cual, "aunque estaba por encima de los otros, era ajeno a los designios terrenales". El hecho de que este ser todopoderoso fuera mantenido en la sombra no era impedimento para que muchos kalakos creyeran que regresarían a su reino una vez dejaran este mundo.

En tanto, en el mundo terrenal, se produce un cuestionamiento a la casta de gobernadores y al orden impartido por Vitush y Nagush. Este rompimiento con el dogma kalako constituye uno de los momentos más álgidos de "Los Hijos de Godesh". Previo a esto, Kalos venía de sufrir un golpe de estado en una de sus islas, y si bien este cambio político conllevó a una ruptura, nadie pudo anticipar el cisma que estaba por ocurrir. 

 

El kanabe y su señuelo

 

El kanabe es la piedra filosofal de las bebidas. El licor es creado a partir de la fermentación de la homónima planta, y en su estado concentrado, produce alteraciones sensoriales tan nítidas que, al retorno de la experiencia, los consumidores pueden comprender mejor los llamados “cuerpos del ser”. Se trata de una bebida sagrada, utilizada por los kalakos en ceremonias de iniciación y para ayudar a las personas consideradas “rígidas o desorientadas”.

El kanabe tiene también un uso común, pero para ello los isleños elaboran un licor con una menor graduación de alcohol, al cual le agregan hierbas y semillas, entre ellas, el anís de estrella. Aún así, este elixir es capaz de producir “efectos de euforia y liviandad y llevar a las personas a visitar mundos más pesados y quedarse vagando en ellos, alejados del presente”.

Para los extranjeros, esta particularidad resultó ser un señuelo demasiado poderoso y gracias a la gran demanda, el kanabe se convirtió en el principal producto de explotación de Kalos.  Aquel señuelo, sin embargo, arrastraría otras consecuencias que cambiarían el mapa genético y político de las islas.

 

 

El "Alianza" y sus elegidos

 

El “Alianza” nació mucho antes de que Nicosio Salvarado encargara su construcción. Fue el sueño de su padre, Aldivar, y del joven muchacho que buscaba llegar a ser capitán. Juntos hicieron los primeros bosquejos del barco, y con el tiempo, gracias a su variada experiencia como navegante, Nicosio fue agregando otros diseños y actualizando el proyecto.

El “Alianza” superó aquellos bosquejos iniciales, pero mantuvo su principal sello: ser un barco que recogía el estilo y funcionalidad de otros, sin parecerse a ninguno.

Sus conquistas lo llevaron a alcanzar un poderío comercial y militar que le valió el sobrenombre de “el león del mar”. Atraídos por su fama, muchos marineros quisieron formar parte de la tripulación. Sin embargo, la nave llamaba a sus “elegidos”, como si se tratara de los miembros de una familia dispersa.

Aquellos hombres, fieles a sí mismos y al espíritu de aventura, crearon una coalición a base de valentía y lealtad. Con dicha fuerza enfrentaron peligros y viajes impensados, siguiendo a un capitán empeñado en seguir nunca un mismo rumbo.         

                                                                                                    


CLARA Y SUS OSCURAS INTENCIONES 

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